Hola Tesoro:
Hoy, te paso una líneas por aquí.
Deseo que leas un libro. Se llama: El Principito. Lo escribió Antoine de Saint-Exupéry y fue publicado en 1943. Interesante esa fecha, ya que aún estabamos en la segunda guerra mundial.
Al Principito lo conocí, inicialmente en italiano. Durante el viaje que hicimos a España y Francia, tu papá, tu tía Vero y yo. Tenía 23 años. Ahora tengo 31 y lo estoy releyendo.
Amaia Stella, hay libros que deben ser releídos en varios periódos de tu vida. El Principito es uno de ellos. Hay libros, materias y situaciones que deben ser reexaminadas en diferentes momentos de nuestras vidas. Todo el tiempo les analizaremos desde una perspectiva diferente, si hemos tenido la suerte de madurar. Si hemos tenido la oportunidad de crecer en sabiduría, con cada año vivido.
No creas que te estoy comunicando que los años nos hacen sabios. Eso no es necesariamente cierto o real para todos los seres humanos. Lo que sí debemos procurar es aprender de cada situación, buena o mala, que la vida nos presenta. Y hacer crecer en nosotros, una ramita de sabiduría de vida, por cada experiencia vivida.
Somos como los árboles, Amaia. Echamos raíces profundas, crecemos, florecemos, pero también nos deshojamos. El clima será nuestro aliado o nuestro enemigo. Tenemos que protegernos de sus inclemencias, pero también celebrar cuando es bueno con nosotros.
Volviendo al Principito... Aquí te paso una fotografía suya.
Si alguno de nuestros lectores se motiva, también él o ella, pueden darle una relectura. Basta solo buscar en Google, El principito pdf, y allí le aparecerá un enlace al documento.
Hasta pronto, Hermosa.
Mamá
PD. Tu papá está cocinando. Los olores me alejan de la escritura. Dicen, Amaia, dicen que "el amor entra por la cocina".
Un beso, Tesoro!

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